Si vas a hacer el Camino de Santiago tienes que saber que una de las cosas más importantes es que prepares la mochila correctamente,

porque sino se puede convertir en un sufrimiento, ¡y al Camino hay que ir a disfrutar! Por eso hoy queremos aconsejarte cómo hacer este equipaje tan importante.



LA REGLA DE ORO PARA PREPARAR TU MOCHILA

Antes de empezar a meter cosas piensa que cada prenda es un peso que luego tendrás que cargar durante muchos kilómetros al día. Y te aseguramos que todo suma. Olvídate del “esto por si…”, así sólo llenarás en exceso la mochila. Esta es la regla de oro: llevar sólo lo imprescindible.

La mochila



La elección de una buena mochila es muy importante. Tiene que estar preparada para repartir el peso por toda la espalda y los riñones. Los refuerzos acolchados y sistemas de ajuste te ayudarán a que te sientas cómodo caminando con ella y te olvides del peso. Nosotros utilizamos la marca Deuter, y nos están dando muy buen resultado. Son muy cómodas y además cuentan con muchos compartimentos para tener el equipaje ordenado y poder tener a mano cosas como el móvil o la cámara. La capacidad de estas mochilas se mide en litros. Lo mínimo para una ruta de gran recorrido como el Camino, es el modelo de 35 L. Y para los que quieran un poco más de capacidad os recomendamos la de 40L.

 


El equipaje

Aquí tienes una lista de lo que no puede faltar en tu mochila:
 
Saco de dormir. Lo más ligero posible, los hay desde 500 a 750 gramos y que además apenas ocupan espacio.
Neceser. En los supermercados puedes encontrar todo lo necesario pero en tamaño de viaje. Muy práctico y sobre todo muy ligero. Pasta y cepillo de dientes, peine, gel y champú.
Toallas de secado rápido. Son muy prácticas porque no pesan nada ni ocupan espacio. Puedes encontrarlas en tiendas de deportes por unos 10€.
5 pares de calcetines. 
2 pantalones de trekking. (Largos pero más gruesos o más finos según la época del año. Los desmontables son muy prácticos.)
3 camisetas de trekking. (Una de manga larga, dos de manga corta)
Ropa interior.
Camiseta y pantalón de pijama. (Lo más ligero que puedas)
Botiquín. Tiritas, aguja para las ampollas, Ibuprofeno, crema muscular efecto frío, gasas, Betadine tamaño pequeño, crema Nivea, crema solar, y cacao para los labios.
– Secador de viaje. (En verano no será necesario, pero para las chicas que tengáis el pelo largo y que hagáis el camino en abril o en mayo os vendrá muy bien.)
Zapatillas de trekking. 
Un segundo par de zapatillas. Por ejemplo unas sandalias de trekking para el verano o unas zapatillas de running.
Chanclas. Fundamentales para ducharos. Las sandalias de trekking os pueden valer.
Chubasquero. Para ti, chaqueta y pantalón chubasquero, y también para tu mochila un cubre mochilas.
Credenciales del Camino de Santiago. Llévalas a mano para que puedas sellar fácilmente en cualquier sitio.
Varios. Cámara de fotos, documentación personal, cargadores de cámaras y móviles, planos de ruta, información de albergues, linterna de cabeza (es muy práctica, sobre todo si tu plan es madrugar mucho para hacer las rutas, así en los albergues puedas ver al levantarte, e incluso si no se ha hecho de día te servirá para que te vean los coches.)

Lo que no tienes que llevar:

-No te lleves una camiseta o un pantalón para cada día, eso acaba pesando mucho. Es mejor llevar 3 y lavarlas por el camino. Si duermes en hoteles no tendrás ningún problema y en la mayoría de albergues hay servicio de lavandería.

-Esterilla. Llévala sólo si haces el camino en verano y quieres acampar. De lo contrario es un bulto más que no te hará falta.

– Ropa para salir a cenar o para después de caminar. No merece la pena, puede suponer 2 kilos más.

¿Qué peso es recomendable?



Se dice que es mejor no llevar más de un 10% de nuestro peso. A efectos prácticos, os recomendamos que en líneas generales las chicas no llevéis más de 5kg, y los chicos 7kg. Así os aseguramos que no tendréis problemas.


Consejos:


-Efectos personales. Aunque por nuestra experiencia los albergues son seguros, no os recomendamos que llevéis muchos objetos de valor, o que los llevéis encima en todo momento por seguridad.


Bolsas de plástico para ordenar el equipaje. Es mejor que dividáis el equipaje y lo guardéis en diferentes bolsas de plástico. Así será mucho más fácil de guardar y de cojer después.


Entrenar. Seguro que no os lanzaríais a correr una maratón sin haber entrenado antes. Pues el Camino de Santiago es una ruta de Gran Recorrido para la que también hay que entrenar si no queréis lesionaros. Hacer rutas dos o tres meses antes, llevando la mochila cargada y las zapatillas que vayáis a usar. Seguro que este consejo lo habéis leído en más sitios, pero no todo el mundo hace caso y creernos, luego lo agradeceréis. 


Diario de viaje. El Camino es una aventura increíble. Os aconsejamos que llevéis una libreta y un boli para que escribáis vuestras experiencias cada día. Luego tendréis un bonito recuerdo muy personal del viaje.


Y por último lo más importante que no puede faltar en vuestra mochila: mucha ilusión, ganas de disfrutar del Camino, de los paisajes, de las gentes que conoceréis, y respeto por el entorno. 

Esperamos que os sirva de ayuda, si tenéis cualquier duda dejarnos vuestros comentarios.

Posted by:Viento de Cara

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